jueves, 5 de abril de 2018
Jerry Moses, Antiguo catcher de los Medias Rojas de Boston fallece.
Patriotledger.com. 27-03-2018.
BOSTON – Jerry Moses, antíguo catcher de los Medias Rojas, un veterano de nueve años en grandes ligas y miembro de la organización de los Medias Rojas desde 1964 hasta 1970, incluyendo el campeonato de la Liga Americana en 1967 en la temporada del “Sueño Imposible”, falleció este martes 27 de marzo, a los 71 años de edad.
Moses, oriundo de Yazoo City, Mass., vivió gran parte de su vida en la costa norte de Boston.
Luego de su carrera de grande liga, Moses dedicó un tiempo considerable para asistir a su amigo Mike Andrews en los eventos del Jimmy Fund, al aparecer en torneos de golf, dirigir cenas en honor a Ted Williams, y organizar programas de donación de médula osea en apoyo al inquilino del Salón de la fama de los Medias Rojas, Bill Monbouquette. Fue co-anfitrión de un programa de radio en WRKO con Andrews en 1984 y compartió con él durante 25 años en la organización de un campamento de beisbol para niños en Massachusetts.
Entre los niños quienes asistieron al campamento estaba el presidente de los Medias Rojas, Sam Kennedy.
“Fui bendecido al conocer a Jerry después”, dijo Kennedy. “A través de sus muchos esfuerzos caritativos y en sus frecuentes visitas a Fenway Park, un lugar por el cual el tenía un apego obvio. Jerry estaba orgulloso de haber jugado para los Medias Rojas, y estábamos agradecidos de que él mantuviese su contacto con nosotros por tantos años. Toda la familia de los Medias Rojas extiende sus condolencias hasta la familia y amigos de Jerry”.
Andrews dijo: “Pienso que nunca conocí a un hombre mejor que él en mi vida. Todos amaban a Jerry. Era un tipo amable, quería a todos. Apoyó no solo al Jimmy Fund sino también a muchos otros esfuerzos de caridad, y fue un hombre de negocios muy inteligente y exitoso.
“Cuando miro las personas que hicieron la mayor parte de su vida en el beisbol, Jerry está de primero. Se hizo cargo de su familia. Era muy orientado hacia la familia”.
Moses fue firmado por el legendario scout de los Medias Rojas, George Digby, en 1964 y debutó el año siguiente a la edad de 18 años. En su segundo turno al bate, el futuro participante del juego de estrellas se convirtió en el jugador más joven de la historia de los Medias Rojas en batear jonrón como emergente.
Moses, quien fue subido en septiembre de 1967 y se desempeñó como cátcher de bullpen en plena recta final de la batalla por el banderín, se fajó para regresar a grandes ligas parcialmente en las temporadas de 1968 y 1969, antes de ganarse la oportunidad de ser el cátcher de los Medias Rojas en el juego inaugural, 7 de abril de 1970. Bateó .542 en los primeros siete juegos de la temporada, y se ganó que el manager inquilino del Salón de la Fama, Earl Weaver lo convocara para el juego de estrellas, antes que su temporada de insurgencia fuese recortada por una lesión.
Luego de la temporada de 1970, Moses junto a Tony Conigliaro y Ray Jarvis fue enviado a los Angelinos de California en un cambio de seis peloteros.
“Eso fue triste y mi esposa estaba histérica”, dijo Moses una vez cuando le preguntaron por el cambio. “Ella iba a tener que salir de Boston por primera vez. Estábamos establecidos aquí, su familia estaba aquí, y no teníamos ninguna razón para no estar aquí. Yo estaba muy sorprendido también porque había jugado bien en 1970 hasta que me lesioné. Nada fue igual después de eso”.
Moses jugó para un total de siete equipos en el curso de su carrera de nueve años en grandes ligas. Luego de sus estadías en Boston y California, jugó para los Indios, Yanquis, Tigres, Padres y Medias Blancas, apareció en su último juego de grandes ligas en Comiskey Park, el 9 de agosto de 1975, el día de su cumpleaños 29. Le bateó un triple al inquilino del Salón de la Fama, Jim Palmer, en su último turno al bate en grandes ligas.
En 155 juegos con los Medias Rojas en cuatro temporadas, Moses bateó para .278 con 13 jonrones y 51 carreras empujadas, e inició 117 juegos como cátcher. En total, participó en 386 juegos, bateó para .251 con 25 jonrones y 109 carreras empujadas.
“Disfruté cada minuto que jugué para los Medias Rojas”, dijo Moses. “La experiencia con los Medias Rojas de 1967 fue maravillosa fue maravillosa porque entonces fue cuando el estadio empezó a llenarse. Para tipos como yo que apenas llegaba a las grandes ligas, fue maravilloso ser un Media Roja”.
Moses dio crédito a su padre, Steve, un scout de grandes ligas con los Piratas, Angelinos y Dodgers, como la persona que más influyó en su carrera de pelotero. “Estoy aquí hoy debido a mi papá”, dijo Moses. “El tuvo más influencia en mi que cualquiera. Siempre quiso que yo fuera pelotero”.
Luego de su retiro, Moses empezó una nueva carrera en la industria de la comida, arrancando con la Ogden Food Service Corporation, donde estuvo 11 años. También fue copropietario de una empresa llamada Fanfare, en sociedad con el hombre de negocios de Boston Joe O’Donnell por siete años, y después fue dueño parcial de la Ann’s Boston Brownie Company.
La salud de Moses estaba fallando cuando los Medias Rojas celebraron el aniversario 50 de la temporada del “Sueño Imposible” el agosto pasado, pero él asistió al evento y se deleitó con la compañía de sus antiguos compañeros de equipo, incluyendo a Jim Lonborg, el pitcher con quien más disfrutó su trabajo de cátcher.
“No importa lo que hagas, una vez que has sido de los Medias Rojas tienes una pequeña ventaja”, dijo Moses. “Las personas lo notan, y estos grandes aficionados hacen que los tipos viejos como yo se sientan muy bien”.
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
Números de Jerry Moses en LVBP con Tigres de Aragua: 1973-74: 42 J, 154 VB, 16 CA, 37 H, 7 2b, 10 HR, 33 CI, 19 BB, 24 K, .240 AVG
lunes, 5 de marzo de 2018
El Director de ‘O.J.: Made in America’ Realizará una película biográfica de Roberto Clemente.
Justin Kroll. 5 de febrero de 2018. Variety.
Ezra Edelman seguirá a la premiada “O.J.: Made in America” mostrando a otro atleta famoso.
El ganador del Oscar ha firmado contrato para dirigir una película biográfica de beisbol con Legendary sobre Roberto Clemente.
Legendary cerró una negociación para que Edelman desarrolle una película con el escritor Rowan Ricardo Phillips basada en la vida del famoso pelotero. John Lesher será el productor junto a Ben Silverman y Jay Weisleder de Fuego Films, con Giselle Fernandez y Sandra Condito como productoras ejecutivas.
El estudio había adquirido previamente los derechos del libro de David Maraniss : “Clemente: The Passion and Grace of Baseball’s Last Hero” y llegó a un acuerdo con la familia de Clemente por los derechos de su biografía. Legendary ya ha tenido éxito en este género, al llevar la biografía de Jackie Robinson “42”, a ser éxito de taquilla y ante la crítica, y espera resultados similares con está película.
Clemente jugó para los Piratas de Pittsburgh desde 1955 hasta 1972. El 31 de diciembre de 1972, Clemente abordó un avión pequeño que tendría una ruta desde Puerto Rico hasta Nicaragua para llevar ayuda humanitaria a las víctimas del terremoto. El extremadamente cargado avión se estrelló frente a la costa puertorriqueña, y el cuerpo de Clemente nunca fue hallado. Fue ingresado al Salón de la Fama del beisbol en 1973.
Ganador del Whitting Award de poesía, miembro de Guggenheim, y columnista deportivo del Paris Review, Phillips también es autor de cuatro libros: “The Ground”, “Heaven” , “The Circuit”, y la colección de ensayos de 2010 “When Blackness Rhymes With Blackness”. También un prodigioso periodista deportivo, su trabajo en ese campo ha aparecido en revistas como The New Yorker asi como en “Basketball: Great Writing About America’s Game”, de Library of America.
“O.J.: Made in America” de Edleman, fue celebrada no solo por su profunda Mirada a la vida de la desafortunada estrella de futbol americano, sino también por su reflexión sobre las relaciones raciales en el país. La biografía ganó un Emmy y un Oscar por mejor documental.
Edleman también está ligado actualmente a la biografía de Fox: “The Ballad of Richard Jewell”.
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
viernes, 2 de marzo de 2018
Jack Hamilton, Quien Lanzara un pitcheo fatal, fallece a los 79 años de edad.
Richard Goldstein. The New York Times. 27 de febrero de 2018.
Jack Hamilton pitcheó total o parcialmente en ocho temporadas de las ligas mayores, pero fue recordado principalmente por un momento único. Lanzó la recta que golpeó la cara del jardinero de poder de los Medias Rojas de Boston, Tony Conigliaro en agosto de 1967, un lamentable episodio que recortó la carrera de un potencial inquilino del Salón de la Fama.
En las décadas siguientes, Hamilton fue buscado de tiempo en tiempo para entrevistarlo acerca de aquella noche en Boston, en una temporada cuando los largamente inexistentes Medias Rojas ganaron el banderín del Sueño Imposible.
Falleció este jueves 22 de febrero en Branson, Mo. Su esposa Janyce, dijo que había tenido problemas cardíacos y otras dolencias.
Un pìtcher polivalente, Hamilton había sido cambiado desde los Mets hasta los Angelinos de California en junio de 1967 y tenía marca de 8-2 cuando abrió contra los Medias Rojas en Fenway Park la noche del 18 de agosto.
Conigliaro, un pelotero bien parecido y popular, de los suburbios de Boston, había participado en el juego de estrellas y a los 22 años se había convertido en el jugador más joven de la Liga Americana en alcanzar los 100 jonrones.
Se enfrentaron en el cuarto inning de un juego sin carreras. Conigliaro se acercó mucho al plato, como era su costumbre.
Entonces Hamilton envió el pitcheo que lo derribó. Conigliaro se había movido un poco mientras la pelota se desplazaba hacia su cara.
La pelota le fracturó el malar izquierdo, dislocó su mandíbula y le ocasionó daño en la retina y visión nublada. Una foto apareció en los periódicos mostrando a Conigliaro en su cama de hospital, con su ojo izquierdo ennegrecido.
“Fue una recta alta”, le dijo Hamilton a The Associated Press en 1987. “No se movió para nada. Ni siquiera saltó, ni retiró su cabeza. Fue duro pararse ahí y recibir un pitcheo como ese”.
Conigliaro perdió el resto de la temporada de 1967 y toda la de 1968. Regresó a los Medias Rojas para 1969 y 1970, bateó 56 jonrones en esas temporadas. En 1971 fue cambiado a los Angelinos, pero con la visión de su ojo izquierdo en franco deterioro, tuvo dificultades para batear. Se retiró a mitad de temporada.
Regresó con los Medias Rojas en 1975, entonces se fue del beisbol por su bien luego de participar en 21 juegos.
Conigliaro tenía esperanzas de regresar al juego como narrador deportivo cuando tuvo un ataque cardíaco en 1982 y fue confinado a un hogar de cuidados después de eso. Su hermano Billy, un antiguo compañero de equipo en los jardines de los Medias Rojas, y otros miembros de la familia lo cuidaron hasta su muerte debida a una falla renal en 1990 a los 45 años de edad.
“Sé en el fondo de mi corazón que no estaba tratando de golpearlo”, le dijo Hamilton a The New York Times poco después que Conigliaro falleciera. “Nunca golpeé a un tipo tan duro en mi vida. Se derrumbó”.
La noche cuando fue golpeado, Conigliaro usaba una gorra de plástico duro. No fue hasta 1971 que las ligas mayores requirieron el uso de cascos, aunque solo para los peloteros novatos. Una orejera fue obligatoria en 1983, aunque a los veteranos les permitían evitarla si así lo deseaban.
Jack Edwin Hamilton nació el 25 de diciembre de 1938, en Burlington, Iowa, y creció en el cercano Morning Sun. Fue un pelotero del estado en la escuela secundaria y firmó con la organización de los Cardenales de San Luis en 1957. Un pitcher derecho, debutó en grandes ligas con los Filis de Filadelfia en 1962 y luego lanzó para los Tigres de Detroit, Indios de Cleveland, Medias Blancas de Chicago, así como con los Mets y Angelinos.
Pitcheó el segundo juego de un hit en la historia de los Mets en mayo de 1966, permitiendo un solo sencillo mediante toque al pitcher de los Cardenales, Ray Sadecki. Abridor y relevista, Hamilton tuvo una marca vitalicia de 32-40 y luego fue dueño de restaurantes en Iowa, Illinois y Branson.
Además de su esposa, Janyce DeYarman, le sobreviven una hija, Karla Hamilton, un hijo, Kyle; sus hermanas Patsy Huddle, Janet Hall y Judi Delzell; cuatro nietos y cinco bisnietos.
“Cuando veo el beisbol por TV, cada vez que un tipo es golpeado pienso en eso”, le dijo Hamilton a The Times en 1990, refiriéndose al incidente de Conigliaro. “Yo era un pitcher normal, pero las personas me recuerdan por lo que le pasó a Tony”.
Continuó: “Traté de verlo en el hospital, pero solo dejaban pasar a su familia. Cuando Tony regresó en 1969, no traté de hablar con él de eso. Siento mucho que eso haya ocurrido. He tenido que vivir con eso también”.
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
jueves, 22 de febrero de 2018
Clasificación de los cinco mejores duetos de MLB en la intermedia.
Anthony Castrovince. MLB.com
Aunque hay muchas maneras para identificar a las parejas prominentes. He optado por los estimados ofensivos y defensivos de Steamer para 2018 (los cuales están disponibles en FanGraphs) para determinar las cinco duplas que se proyectan como las mejores.
Es muy sencillo: “Off” son las carreras a la ofensiva por encima del promedio, la combinación en un contexto neutro de la actuación en el plato y en las bases, y “Def” utiliza estadísticas como carreras salvadas a la defensiva y UZR para determinar el valor defensivo de un pelotero en relación al promedio de la liga.
Al sumar Defensa (“Def”) y Producción (Off”) se obtiene un número llamado DP. Aquí están los mejores duetos en DP del juego de acuerdo a esa fórmula.
1. Astros: José Altuve (21.8) + Carlos Correa (35.1) = 56.9
Miren, otra lista donde los Astros están de primeros.
Es ridículo que, en un equipo tan bueno como Houston, veamos a un Correa en el tope de sus facultades. Tuvo una línea de .315/.391/.550 y 158 de OPS+ la última temporada, y aún así su temporada palidece al compararla con la del jugador más valioso de la Liga Americana escrito arriba a su izquierda. La proyección Def de Correa (5.0) no es ni de cerca tan buena como su proyección Off (30.1), y es verdad que muchos evaluadores creen que la alineación ideal de beisbol sería Alex Bregman en el campocorto y Correa en tercera base. Pero las cosas están saliendo bien así y Correa solo tiene 23 años de edad.
No voy a perder el tiempo o el suyo explicando por qué Altuve es maravilloso, aunque es notable que él ha sido catalogado con números negativos en la escala Def en cinco de las últimas seis temporadas, y Steamer lo tiene en -1.2 para 2018.
Obviamente, eso no afecta a los Astros.
2. Orioles:Schoop (8.6) + Machado (33.3) = 41.9
Este es un acoplamiento excitante, aunque pareciera temporal, en el medio del cuadro interior de Baltimore.
Hay un riesgo asociado a la mudanza de Machado, para el pelotero y el equipo. El desgaste físico de la asimilación a la posición podría llevar a una disminución en la producción ofensiva, lo cual afectaría el valor de cambio y libre agencia de Machado.
Por el momento, le doy a Machado el beneficio de la duda en esta clasificación. Su proyección de Steamer, como este artículo, no ha sido actualizado tomando en cuenta la mudanza al campocorto, pero no hay nada en su muestra de 45 juegos en la posición en 2016, mientras sustituía al lesionado Hardy, que indique que no pueda aportar defensa élite y producción.
Y aunque Schoop no es un nombre franquicia como Machado, si tiene un perfil creciente, que le permitió ganar algun reconocimiento en la votación del jugador más valioso de la Liga Americana luego de una temporada 2017 en la cual hizo serios avances en selectividad (su OBP subió 40 puntos, hasta .338) mientras cruzaba el umbral de los 30 jonrones por primera vez.
3. Indios:Jason Kipnis (minus-1.4) + Francisco Lindor (36.6) = 35.2
Los Indios serían los primeros de esta lista si su alineación defensiva tuviese a José Ramírez (quien tiene 24.2 en nuestros cálculos DP) en segunda base. Esa fue la alineación que tuvieron durante su seguidilla de 22 victorias la temporada pasada, la defensa fantástica en el medio del cuadro interior fue esencial. La tribu ha tratado de cambiar a Kipnis este invierno, pero los 30.8 millones de dólares pendientes en su contrato y el retroceso que dio durante un 2017 plagado de lesiones, han restringido su mercado.
Pero como se indica arriba, aún con Kipnis en segunda base y Ramírez en tercera, el valor de Lindor es suficiente para impulsar a los Indios a un nivel superior. El año pasado, Lindor experimentó un crecimiento en su poder, su porcentaje de slugging saltó desde .435 hasta .505. Sus avanzados números defensivos regresaron a niveles más humanos luego de sus 17 carreras defensivas salvadas en 2016, pero el hecho de que Steamer lo considere tan valioso a la defensiva (17.9) como a la ofensiva (18.7) coincide con la opinión de los evaluadores.
Lo que los Indios puedan conseguir de Kipnis en 2018 es una pregunta abierta. Es fácil perder la mirada en cuan bueno fue entre 2015-16 (al promediar 17.6 en Off, 6.8 en Def) antes del desastre del año pasado en una temporada en la cual tuvo 81 en OPS+ y dos viajes a la lista de incapacitados.
4. Dodgers: Logan Forsythe (minus-0.5) + Corey Seager (32.6) = 32.1
La formula refleja lo que refleja. Se puede quibble todo lo que se quiera acerca de cómo se llegó aquí, pero esta es la oportunidad para recordarle al mundo que Seager (Off. proyectado de 21.2, Def. proyectado de 11.4) es bueno de verdad.
El OPS de .876 de Seager desde su debut en grandes ligas el 3 de septiembre de 2015, es primero entre los campocortos calificados en ese lapso, él es un representante de la escuela de Cal Ripken Jr. de los campocortos grandes con buenos movimientos. ¿Se sorprendería alguien si Seager aparece en las conversaciones del jugador más valioso de la Liga Nacional este año?
Los Dodgers tienen varias opciones en segunda base, se espera que Chris Taylor y Enrique Hernandez jueguen algun tiempo allí, Forsythe es un candidato rezagado porque su OPS bajó 100 puntos (desde .778 hasta .678) el año pasado.
5. Nacionales: Daniel Murphy (9.3) + Trea Turner (19.9) = 29.2
Separados por ocho años y unidos por los Nacionales, Turner y Murphy son obviamente peloteros muy diferentes. Podemos estar de acuerdo en que Murphy no entró a esta lista con una gran D (defensiva), y llegará a entrenamiento primaveral recuperándose de una cirugía de rodilla realizada en la temporada muerta. Pero en sus dos primeros años en el equipo, ha producido una línea de .334/.387/.569 con 48 jonrones y 90 dobles. Eso incidirá. Steamer le proyecta 14 en Off y menos -4.7 en Def.
Con Turner, todo es cuesta arriba. Steamer indica que todo dependerá de una gran recuperación luego de un difícil 2017 en el cual Turner se fracturó la muñeca derecha y estuvo limitado a un OPS+ de 102 en 98 juegos. Turner puede cambiar juegos con sus piernas (46 robos en esos 98 juegos del año pasado), pero necesita mejorar su porcentaje de embasado para aprovechar esa virtud.
Próximos cinco:
6. Medias Rojas: Dustin Pedroia + XanderBogaerts = 22.1
7. Angelinos: Ian Kinsler + Andrelton Simmons = 18.1
8. Mellizos: Brian Dozier + Jorge Polanco = 16.9
9. Cachorros: Javier Baez + Addison Russell = 16
10. Gigantes Joe Panik + Brandon Crawford = 15.6
Traducción: Alfonso L. Tusa C. 22-02-2018.
Jeremy Barfield, el pelotero más interesante en el entrenamiento primaveral de los Medias Rojas de Boston.
Alex Speier. The Boston Globe. 15 de febrero de 2018.
FORT MYERS, Fla. — ¿Busca al pelotero que llegó de la manera más inusual al clubhouse del entrenamiento primaveral de los Medias Rojas? No hay discusión.
Jeremy Barfield, de 29 años de edad, llega a los Medias Rojas luego de un viaje de 10 años en el beisbol profesional que lo ha llevado por los Atléticos, Rockies, Rangers, Diamondbacks, México, beisbol independiente, el montículo de pitcheo, y el techo de la casa de Dustin Pedroia.
¿El techo de la casa de Pedroia?
Despues de la temporada de 2014, año en el cual los Atléticos le pidieron que se convirtiera desde jardinero hacia pitcher, Barfield fue a casa en el area de Phoenix, donde la realidad de los salarios de ligas menores le llevó a buscar un trabajo en el receso entre temporadas. Trabajaba por 10 $ la hora instalando luces de Navidad en los techos de las casas, incluyendo las de varios grandes ligas.
“No ganas dinero de verdad en las ligas menores hasta que te haces agente libre, y a veces ni siquiera entonces. Estaba quebrado en la temporada muerta. Se habla acerca de estar quebrado, eso era demoledor, estar en una escalera 12, 14 horas al día abrazando un cactus, instalando luces, cosas como esas, líneas de luces en los techos”, dijo Barfield. “Estuve en el techo de la casa de Pedroia, subiendo escaleras hacia su techo. Habíamos terminado en la casa de Andre Ethier antes de ir a la de Pedroia. Estaba instalando sus luces, fijando los temporizadores. Es una casa muy grande. Eso llevo un tiempo. Trabajé en su casa, hablé con él por un momento cuando jugaba con su hijo en una caja de arena. Eso es legítimo. Eso ocurrió”.
Ese pasado fue humillante para un pelotero quien creció alrededor del juego. Barfield había visto mucho del nivel más alto del juego como hijo del antiguo pelotero estrella, Jesse Barfield, cuya carrera de 12 años de grande liga empezó a la edad de 21 años, y hermano de Josh Barfield, cuya carrera de cuatro años de grande liga empezó a la edad de 23 años.
Jeremy Barfield no transitó el mismo camino de aquellos dos, pero su tortuoso camino le ofrece una perspectiva mayor en su situación actual como invitado fuera del roster en el entrenamiento primaveral de grandes ligas de los Medias Rojas, buscando causar la impresión que podría ayudarlo a asegurar su primer llamado a las ligas mayores en 2018.
“Mi camino ha sido muy diferente al de ellos. Por supuesto, cuando era más joven, pensaba, ‘Voy a ser drafteado y a firmar al salir de la escuela secundaria, estaré en las grandes ligas muy joven, siempre jugaré allí’”, dijo Barfield. “Eso no es ser realista excepto para un absoluto, completo anormal. Pero está bien”.
Barfield ha transitado un viaje tumultuoso para llegar a tal perspectiva.
Barfield firmó con los Atléticos en 2008 luego de ser drafteado en la octava ronda en San Jacinto Junior College. Dio algunas muestras de poder en los niveles bajos de las ligas menores, pero luego bateó para .213/.298/.407 entre AA y AAA en 2013, Oakland mostró interés en ver si Barfield, un jardinero que bateaba a la derecha y lanzaba a la zurda podría aprovechar toda la fuerza de su brazo desde el montículo.
A regañadientes, Barfield aceptó el experimento. Un año después que había llegado a AAA, fue regresado a la liga de novatos para empezar de nuevo. Aunque actuó decentemente con el Stockton Clase A fuerte, al agenciar efectividad de 4.63 con 39 ponches y 28 boletos en 35 innings, Barfield, quien entonces tenía 25 años, estuvo muy mal a principios de 2014 cuando estaba en el límite de la libre agencia de ligas menores. Antes del receso del juego de estrellas, buscó al coach de pitcheo del Stockton (y antíguo pitcher derecho de los Medias Rojas) John Wasdin.
“Le dije, ‘Si, pienso que no voy a regresar’”, recordó Barfield. “Él pensó que yo bromeaba. Le dije, ‘Hablo en serio. Pienso que no voy a regresar. Se acabó’”.
Barfield discutió su malestar con el grupo de desarrollo de peloteros de Oakland y dijo que extrañaba batear. Quería reanudar su carrera como jardinero. Oakland tomó en cuenta su petición, Barfield regresó al Midland AA como jardinero para el mes y medio final de la temporada, pero fue difícil no lamentar el cambio en la progresión de su carrera.
“Eso me retrasó mucho”, dijo Barfield de su tiempo como pitcher. “Honestamente, siento una especie de agradecimiento por eso. No estaría aquí sin eso. Mi camino ha sido muy loco. He crecido mucho como pelotero, pero más como persona. Si no hubiese sido por mi tiempo como pitcher, y por pasar desde AAA hasta la liga de novatos debido a eso, pienso que no sería exitoso ahora, porque eso fue una lección para enfrentar la adversidad”.
Barfield firmó un contrato de ligas menores con los Rockies justo antes de inicio del entrenamiento primaveral de 2015 pero fue dejado en libertad justo antes del inicio de la temporada regular. Esa fecha tardía de despido, en un momento cuando el mercado está recargado de peloteros buscando trabajo, puso a Barfield en dificultades. Ninguna organización de grandes ligas lo llamó, ni siquiera se le presentaron oportunidades en las ligas independientes.
“Me dije, ‘Caramba, no puedo conseguir trabajo ni en una liga independiente y hasta enfrenté a Clayton Kershaw en el entrenamiento primaveral’”, dijo Barfield. “Terminé en Camden, N.J. Eso lo dice todo, los Riversharks de Camden de la independiente Atlantic League, ya no existen”.
Barfield pasó dos semanas con el Camden antes de presentarse la oportunidad de jugar en México.
“Fue en Cancún, me dije, ‘Bien, esto será fácil’”, dijo Barfield.
No lo fue. Estuvo 12 juegos allí antes que un slump llevó a su despido y a otra búsqueda de trabajo en Estados Unidos. Después de tres semanas en casa, Barfield firmó de nuevo con Colorado, pasó los meses finales de esa temporada en AA y AAA antes de ingresar nuevamente al mercado de trabajo como agente libre de ligas menores al inicio de 2016.
Las ofertas de trabajo no estaban llegando, pero la carrera del jardinero estaba cerca de tomar una trayectoria distinta. Despues de esa temporada, Barfield se sometió a una cirugía Lasik para mejorar su visión. Firmó con los Skeeters de Sugar Land (ubicados cerca de su natal Houston) de la Atlantic League, y brilló ante un escenario de peloteros con experiencia en los niveles superiores de las ligas menores y grandes ligas.
Él ganó el premio al jugador más valioso de la Atlantic League en 2016 al batear para .306/.382/.533 con 27 jonrones. Jay Miller, el presidente de los Skeeters quien había pasado décadas trabajando en las oficinas de los Rangers de Texas y equipos de ligas menores, estaba tan impresionado con ese desempeño que no entendía la falta de interés de los scouts.
“Todo lo que veía era a un muchacho que venía todos los días, a jugar con todo lo que tenía, era bueno en el clubhouse, era un líder, fue el jugador más valioso de la liga en 2016”, dijo Miller. “Le pedía a los scouts que vinieran, me decía, ‘¿Qué es lo que no estoy notando?’ Ellos decían, ‘Jay, él no puede con la recta alta’. Yo pensaba, ‘Lo he visto batear la recta alta a 450 pies’. Seguí motivándolo. Quería verlo conseguir su oportunidad. Hay tantos muchachos como él, que por cualquier razón, no obtienen su oportunidad”.
Barfield recibió invitaciones a campamentos de ligas menores con los Rangers y los Diamondbacks antes de la temporada de 2017. Ambos equipos lo despìdieron. Barfield, al enfrentar la posibilidad de tener que regresar a una liga independiente, consideró retirarse a comienzos de 2017.
“No sabía que más podía hacer. Jugué toda la temporada de 2016 en una liga independiente. Fui el pelotero más valioso de la liga, hice todo lo que tenía que hacer, tuve una gran actuación, nuestro equipo ganó el primer campeonato de la franquicia. ¿Qué más podía hacer?” dijo Barfield. “Aunque vivía en Arizona, no podía conseguir un trabajo en el entrenamiento primaveral. Lo intenté con varios equipos. Me decía, ‘¿Regreso a la liga independiente?’ Me sentía contra la pared, pensaba, ‘Claramente no importa lo que haga aquí. Eso no le importa a nadie’”.
“Si no hubiese sido por mi esposa, eso hubiera sido todo. Estaba entrenando, pero mi esposa me preguntó, ‘¿Todavía te gusta eso?’ Le dije, ‘Si’. Ella dijo, ‘Entonces sigue jugando’. Si no hubiera sido por eso, hubiera colgado el guante”.
No lo hizo. En vez de eso, Barfield regresó a Sugar Land. A finales de mayo, el director de búsqueda de talento de los Medias Rojas, Gus Quattlebaum, contactó a Miller debido a que los patirrojos necesitaban un jardinero para su equipo AA de Portland. Miller, el padre de Derek Miller, un jugador de ligas menores de los Medias Rojas quien había sido despedido de los Red Sox de Salem de Clase A fuerte a mediados de abril, estaba emocionado.
“Gus me llamó y dijo, ‘Necesitamos un jardinero’. Bromeé con él y dije, “Ese podría ser el puesto de mi hijo’”, dijo Miller. “Gus preguntó por Jeremy y otro de mis peloteros. Le dije, ‘Jeremy es tu opción’”.
Miller y el manager de los Skeeters, Gary Gaetti, hablaron con Quattlebaum de Barfield, y no podían creer que no tuviera trabajo en el beisbol organizado. El hecho de que Miller ofreciera ese tipo de recomendación a los Medias Rojas poco después que su hijo había sido despedido por el equipo causó impresión. Los Medias Rojas compraron el contrato de Barfield al Sugar Land, rápidamente llegaron a un acuerdo de ligas menores con él, y lo enviaron a Portland.
“Teníamos dificultades con la ofensiva. Necesitábamos un bate en el medio de la alineación”, recordó Carlos Febles, el coach de tercera base de los Medias Rojas, quien dirigió al Portland el año pasado. “Recibí una llamada del director del sistema de granjas, Ben Crockett, me dijo, ‘Escucha, este es un tipo que ha estado en la liga independiente. Su swing es un poco largo, pero puede batear pitcheos equivocados’. Le dije, ‘Bien, probemos con él’”.
“Él llegó, y el tipo era fuerte. Lo vi tomar práctica de bateo el primer día y…bateó largo”.
Febles y el coach de bateo de Portland, Lee May, vieron talento en Barfield, y no sintieron que hacía falta ajustar su swing o rutina. Pero hablaron con él acerca de refinar su actitud, que buscara lanzamientos específicos en lugares específicos en ciertos conteos. Aunque Barfield, quien cumplió 29 años de edad en medio de su temporada con Portland, era más de ocho años mayor que algunos de sus compañeros, Febles y May no creyeron que era un relleno de la nómina.
“Lee y yo hablamos de eso. ‘Lee, él tiene mucho que dar y necesitamos encontrar la manera de maximizar eso’”, dijo Febles. “Nos sentamos con él. Dijimos, ‘Eres mucho mejor de lo que piensas. El asunto es como asumes eso. Tienes que asumir tu negocio de esta manera. ¿Quieres regresar a la liga independiente?’ Él dijo, ‘No, de ninguna manera’. Dijimos, ‘Bien, si no quieres regresar, esto es lo que necesitas hacer’. Desde ese día, fue un jugador diferente”.
Barfield logró números impresionantes en Portland. En 88 juegos, bateó .288/.359/.584 con 27 jonrones, luego bateó de 11-5 con otro jonrón en una promoción de fin de temporada hacia AAA. Sus 28 jonrones desde su debut del 26 de mayo con Portland, fue la segunda marca de las menores durante ese período.
“Eso fue ridículo por dos meses”, dijo el pitcher derecho Ty Buttrey, compañero de equipo de Barfield en Portland. “Era como decir, ‘¿Por qué este tipo no está en grandes ligas?’”
La muestra de talento, junto al papel de respetado líder de equipo en Portland, donde Barfield se adaptó fácilmente con los peloteros jóvenes, llevó a los Medias Rojas a ofrecerle a Barfield un contrato de ligas menores para este año, cuando se espera que inicie la temporada en el Pawtucket AAA, y le extendieron una invitación al campamento de ligas mayores.
No hay garantía en la situación actual de Barfield, está intentando lograr algo raro. Han pasado tres años desde que un jardinero quien llegó al beisbol por la vía del draft debutara en grandes ligas con 29 años de edad o más.
Pero historias como la de Daniel Nava ocurren, y un año después que Barfield contemplara abandonar un juego que le ofrecía pocas oportunidades, ocupa el mismo dugout de Pedroia, en vez de colocar las luces en el techo de la casa del veterano de los Medias Rojas. Y solo por eso, Barfield debe ser tomado en cuenta.
“Ir a México, jugar en peladeros, en cualquier parte, ese tipo de cosas te enseña a disfrutar donde estás, vivir el momento. Trato de no pensar mucho en el futuro. Disfruto el momento”, dijo Barfield. “Cuando tomé mi último turno al bate de 2015, el último de la temporada, no sabía que iba a ser mi último turno al bate en el beisbol organizado por algunos años. Pasé de enfrentar a Matt Cain (quien estaba en asignación para rehabilitarse con el equipo AAA de San Francisco) al beisbol independiente”.
“Lo que me ha ocurrido es algo loco. Estoy lejos de lograr algo. Hay mucho trabajo que hacer. Pero el proceso ha sido grandioso”.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. 21-02-2018.
sábado, 17 de febrero de 2018
Tito Francona, un Antíguo Super Estrella, Fallece a los 84 años de edad.
Associated Press. 14 de febrero de 2018.
Tito Francona, un antíguo super estrella quien jugó 15 temporadas en las ligas mayores y era el padre de Terry Francona, el manager de los Indios de Cleveland, feneció este martes 13 de febrero en la noche, en su hogar de New Brighton, Pa.
Los Indios anunciaron su muerte. Francona jugó seis temporadas con los Indios
Un jardinero y primera base que bateaba a la zurda, Francona bateó .363 y terminó quinto en la votación del jugador más valioso de la Liga Americana en 1959, su primera temporada con los Indios. Lideró la liga en dobles el año siguiente y en sencillos en 1961, cuando participó en el juego de estrellas.
Debutó en 1956 con los Orioles de Baltimore y se retiró como jugador con los Cerveceros de Milwaukee después de la temporada de 1970. Tuvo un promedio vitalicio de .272, con 125 jonrones y 656 carreras impulsadas
John Patsy Francona nació el 4 de noviembre de 1933 en Aliquippa, Pa., en la frontera con Ohio. Su padre, Carmen, trabajador de la industria acerera, le puso el apodo de Tito (“pequeño” en italiano), según la Society for American Baseball Research. La familia se mudó a New Brighton cuando Tito tenía 10 años de edad.
Francona fue un mariscal de campo estrella en el New Brighton High School y jugó beisbol en la American Legion. Se casó con Roberta Jackson en 1956 y tuvo dos hijos con ella, Terry y Amy. Ella falleció en 1992. Su segunda esposa, Jean, está entre sus sobrevivientes, no se dispuso de la lista completa.
Durante su retiro, Francona fue director de parques y recreación de Beaver County, Pa.
Terry Francona, quien también ha sido llamado Tito, jugó 10 años en las mayores y dirigió en Filadelfia y Boston, ganó dos campeonatos mundiales con los Medias Rojas, antes de ser nombrado manager de Cleveland en 2012.
Estaba en Goodyear, Ariz., para la temporada de entrenamientos primaverales del equipo cuando supo de la muerte inesperada de su padre. Partió para unirse a su familia en Pennsylvania.
The New York Times contribuyó en el reportaje
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Traducción: Alfonso L. Tusa C.
viernes, 16 de febrero de 2018
Wally Moon, Cuyos Jonrones Ayudaron a los Dodgers a Ganar una Serie Mundial, Fallece a los 87 años de edad.
Richard Goldstein. The New York Times. 11 de febrero de 2018.
Wally Moon, quien se convirtiera en figura célebre en los años iniciales de los Dodgers de Los Angeles cuando despachaba aquellos jonrones tipo “lanzamiento lunar” sobre la valla del corto jardín izquierdo en el Los Angeles Memorial Coliseum para apoyar a llevar a un equipo envejecido hasta el campeonato de la Serie Mundial de 1959, falleció este viernes 9 de febrero en Bryan, Tex.
Su deceso fue anunciado por los Dodgers.
Moon, un jardinero que bateaba a la zurda, fue el novato del año de la Liga Nacional en 1954, al batear .304 para los Cardenales de San Luis, y tuvo varias temporadas buenas después de eso. Pero los Cardenales lo enviaron a los Dodgers antes de la temporada de 1959, cuando se recuperaba de una lesión.
En su segunda temporada en Los Angeles luego de salir de Brooklyn, los Dodgers aún tenían en su alineación a Duke Snider, Gil Hodges y Carl Furillo, artífices de los equipos ganadores de la época de “Boys of Summer”, pero ellos se acercaban al final de sus carreras.
Cuando Moon fue instalado en el jardín izquierdo, se convirtió en una especie de héroe para los aficionados quienes habían esperado por tanto tiempo un equipo de grandes ligas.
“Eso fue inolvidable”, le dijo a The Los Angeles Times, al recordar sus elevados jonrones de hace mucho tiempo. “Todavía puedo oírlos, sentirlos, verlos, después de todos estos años”.
El Coliseo, el hogar de los Dodgers hasta 1962, cuando se mudaron a Dodger Stadium, fue inaugurado en 1923 y había sido utilizado principalmente para futbol americano y pista y campo.
Sus dimensiones resultaban poco apropiadas para el beisbol. La pared entre el jardín central y el derecho estaba a unos 440 pies desde el plato, pero solo había 251 pies por la línea del jardín izquierdo, donde levantaron una valla de 14 metros de altura.
El antíguo compañero de equipo de Moon en los Cardenales, Stan Musial, uno de los bateadores más grandes del beisbol, sugirió que Moon intentara un swing desde adentro hacia afuera para levantar elevados sobre la valla.
Moon siguió su consejo. Bateó 14 de sus 19 jonrones de 1959 en el Coliseo. Ese año también bateó .302; lideró la Liga Nacional en triples con 11; robó 15 bases; y terminó cuarto en la votación del jugador más valioso.
Los Dodgers vencieron a los Bravos de Milwaukee en una serie de playoff por el banderín y superaron a los Medias Blancas de Chicago en una Serie Mundial de seis juegos, Moon descargó un cuadrangular en Comiskey Park en el juego final.
Los rusos habían lanzado Sputnik, el primer satélite artificial del mundo, en 1957, y Estados Unidos empezaba la carrera de la guerra fría con la Unión Soviética por llegar a la luna. Vin Scully, el maestro generador de frases de la cabina de transmisión de los Dodgers, se ajustó a la ocasión al describir los logros de Moon.
“Scully fue quien de verdad inició eso”, recordó Moon en una entrevista con The Akron Beacon Journal. “Recuerdo que entonces todos estaban interesados en los lanzamientos espaciales, y cuando Scully empezó a llamar mis jonrones por la banda contraria ‘lanzamientos lunares’, eso caló de verdad”.
Moon bateó 39 de sus 47 jonrones desde 1959 hasta 1961 en el Coliseo. Ganó un guante de oro por su fildeo en 1960 y bateó .328 con 88 carreras impulsadas, ambos topes vitalicios, en 1961. Participó en el Juego de Estrellas en 1957 y 1959.
Recibió dos anillos más de Serie Mundial con los Dodgers, en 1963 y 1965, pero su tiempo de juego había disminuido porque la reconstrucción de los Dodgers había traido a los jardineros Tommy Davis, Willie Davis, Ron Fairly y Frank Howard.
Wallace Wade Moon, cuyo nombre se debe a un prominente entrenador de futbol americano de Alabama para la época, nació el 3 de abril de 1930, en Bay, Ark., el mediano de los tres hijos de Henry Moon, un trabajador industrial, y Margie Vernon.
Jugó beisbol y baloncesto en Texas A&M y fue firmado por la organización de los Cardenales en 1950 mientras estaba en la universidad. Obtuvo un título de pregrado y una maestría en educación mientras jugaba en las ligas menores.
Moon debutó con los Cardenales en un juego en Sportman’s Park el día inaugural de la temporada de 1954, pocos días después cambiaron a su futuro inquilino del Salón de la Fama, el jardinero Enos Slaughter hacia los Yanquis. Moon había crecido cuando muchos de los aficionados del sur seguían a los Cardenales, y como le contó a The St. Louis Post-Dispatch: “Eran mi equipo favorito y Slaughter mi jugador preferido. Admiraba la forma como se fajaba”.
Los aficionados tristes con la partida de Slaughter pueden haberse sentido algo reconfortados cuando Moon bateó un jonrón en su primer turno al bate.
Bateó cerca de la marca de .300 durante las próximas tres temporadas pero se rezagó en 1958, cuando se lesionó en un choque en los jardines. Los Dodgers lo adquirieron junto a un pitcher a cambio del jardinero Gino Cimoli antes de la temporada de 1959.
Moon se retiró después de la temporada de 1965 con un promedio de bateo vitalicio de .289 y 142 jonrones.
Despues fue coach con los Padres de San Diego, entrenador de beisbol y director deportivo en la John Brown University de Arkansas, manager de ligas menores, y dueño del equipo de ligas menores Dodgers de San Antonio.
Le sobreviven sus hijas Zola, Elizabeth, Mary y LaRhesa; su hijo, Wally Joe, y sus nietos. Su esposa, Bettye Knowles, falleció en 2016.
Cuando los Dodgers inauguraron su temporada de 2107 en casa, Moon y el manager de ellos por mucho tiempo, Tommy Lasorda, hicieron primeros lanzamientos ceremoniales. Los Dodgers ganaron su primer banderín desde 1988, cuando también ganaron su último campeonato de Serie Mundial.
Con todos sus anillos de Serie Mundial, el hombre de los “lanzamientos lunares” y el manager quien sangraba azul Dodger solo generaron cierta inspiración el pasado otoño: El día decisivo, los Dodgers perdieron la Serie Mundial en Los Angeles, ante los Astros de Houston.
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
Nota del traductor: Números de Wally Moon con el Pastora en la temporada 1953-54: 70 J, 276 VB, 58 CA, 89 H, 10 2H, 6 3H, 10 HR, 54 CI, 11 BR, .322 AVE.
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