sábado, 26 de julio de 2014
En Cooperstown, un escritor de beisbol también es el gerente
Richard Sandomir. The New York Times. 24-07-2014
Como alcalde de Cooperstown, N.Y., Jeff Katz está inclinado a promover todas las atracciones de la villa, no sólo el Salón de la Fama del béisbol.
Esta semana, luego de la inauguración de "An American Tragedy", una ópera de Tobias Picker, en el Festival Glimmerglass, Katz se halló en notable compañía extra beisbol.
"Fue un momento perfecto de Cooperstown: Tobias alquiló una casa para una fiesta, ahí estaban Justice Ruth Bader Ginsburg, Oliver Sacks y Jonathan Miller", dijo él, en referencia a Sacks, neurólogo y escritor, y Miller, un director legendario de opera y teatro. "Oliver había escrito de Piker, quien tiene la enfermedad de Tourette, y yo le hablo a Justice Ginsburg del desarrollo económico de Cooperstown".
Él añadió, "Eso no tenía nada que ver con béisbol".
Pero el béisbol a menudo está en su mente, y no solo porque la ceremonia dominical de inducción al Salón de la Fama traerá decenas de miles de aficionados a la villa que tiene una población permanente de 1852 habitantes.
Katz escribe libros de beisbol, un talento natural del principal funcionario elegido de una villa reconocida por el Salón de 75 años de antiguedad y el cuanto fantástico de que el juego fue inventado ahí.
"Es una historia original que no pasa de ser un mito", dijo Katz en una entrevista telefónica el lunes 21 de julio. "Pero somos el sitio perfecto para ese mito. El beisbol no fue inventado aquí. Pero debió haber sido así".
El primer libro de Katz, "Los Atléticos de Kansas City y la otra cara de los Yanquis", publicado en 2007, es una crónica de la relación depredadora de los años '50 entre los poderosos Yanquis y los perennemente débiles Atléticos. Los Yanquis trataban a los Atléticos como una sucursal de liga menor, se llevaban algunos de sus mejores jugadores, como Roger Maris, Clete Boyer, Bobby Shantz y Hector López, y usualmente devolvían mucho menos en retorno, o enviaban buen taleto al oeste pero eventualmente lo recuperaban, como a Enos Slaughter y Ralph Terry.
"Los jugadores me contaron cosas reveladoras", dijo Katz. "Gil McDougald me escribió una carta diciéndome que Casey Stengel dijo una vez, '¿A quién quieren ustedes de los Atléticos' Eso lo dice todo. Y cuando los Atléticos obtuvieron a Maris de Cleveland, Ryne Duren le dijo que varios jugadores en clubhouse de los Yanquis gritaron, '¡Maris es de nosotros!'"
El segundo libro, "Temporada dividida", que será publicado la próxima primavera, explora la temporada de 1981, cuando una huelga de peloteros a media temporada ocasionó campeones de cada mitad para cada división que debieron jugar entre si para determinar quienes jugarían la serie de campeonato de cada liga. Katz entrevistó a Marvin Miller, el antíguo lider del sindicato de peloteros, tres veces antes de la muerte de Miller en 2012, y a Ray Grebey, el negociador de los dueños, quien falleció el año pasado. Estudió los papeles del Comisionado Bowie Kuhn en el Salón de la Fama y uso notas detalladas tomadas en las sesiones de estrategia de los dueños por Harry Dalton, un ejecutivo de los Cerveceros de Milwaukee.
"Se podía ver, a través de los apuntes de Dalton, que mientras los dueños decían públicamente que no estaban tratando de acabar con el sindicato, en privado decían que querían destrozarlo", dijo Katz.
Katz, quien nació en canarsie, Brooklyn, consideraba sus opciones en Chicago en 2003 cuando se rindió a la romántica noción de mudarse con su familia a Coopperstown. No era un escritor o político cuando él, su esposa, Karen, y sus tres hijos se mudaron a una casa, entonces un apartamento sencillo, a cinco minutos del Salón.
"Me di cuenta", dijo él, "que el gobierno de la villa necesitaba ser más progresista".
Para 2005 era síndico de la villa, y para 2012 era el alcalde, un trabajo honorario que retuvo este año cuando se lanzó a la reelección sin oposición.
En el camino, ha habido algunos debates sobre la rígida y feroz oposición a la explotación petrolera (aunque las perforaciones ocurrirían fuera de la villa) y a la instalación de parquímetros para generar fondos para la villa. Cooperstown tiene un presupuesto de aproximadamente 5.4 millones de dólares, casi 400.000 $ de los cuales provienen de los parquímetros que fueron instalados, pero solo obtiene el 1 % de los impuestos de ventas del condado y nada de los impuestos de alojamiento que generan sus hoteles.
"Todos obtiene más dinero de Cooperstown de lo que se queda en la villa de Cooperstown", dijo Katz.
Se espera que la villa esté abarrotada este fin de semana con por lo menos 50000 personas debido a la estatura de los seis inducidos: los jugadores Greg Maddux, Tom Glavine y Frank Thomas, quienes arrastrarán varios buses de aficionados desde Chicago y Atlanta, y los managers Tony LaRussa, Joe Torre y Bobby Cox, cuyo atracción se expande desde San Luis hasta Nueva York.
El año pasado, las multitudes fueron las más reducidas en memoria reciente debido a la ausencia de inducidos vivientes.
"La idea de que Deacon White iba a matar Copperstown fue un agradable encabezado", dijo Katz en referencia a uno de los inducidos, un tercera base del siglo XIX, desconocido para muchos aficionados contemporaneos.
La contracción fue muy dramática en el Salón, el cual solo registró 7560 visitantes de viernes a lunes, por debajo de los 12475 de 2012 y muy por debajo de los 36993 de la inducción de 2007 con Tony Gwynn y Cal Ripken Jr. La asistencia anual del Salón ha caido cada año desde 2005, en gran parte debido a la recesión, se estabilizó en 253649 el año pasado. Pero este fin de semana debe significar un pico de visitantes que podría ayudar a subir la asistencia anual.
"El nivel de energía y el número de buses nos lleva a creer que este será un fin de semana exitoso", dijo Jeff Idelson, presidente del Salón.
Para Katz, el fin de semana le recordará otra vez de las conexiones entre su trabajo, su amor por el beisbol y sus libros.
Recordó llevar a Phil Niekro a un restaurante local durante un fin de semana de inducción y encontrar a Goose Gossage en el bar cuando llegaron allí. Recordó una reunión en la oficina de Idelson para discutir sobre Doubleday Field con Brooks Robinson escuchando a dos metros.
Y, dijo, que habló con Andre Dawson luego de un discurso del Presidente Obama en la galería de las placas del Salón.
"Me había mudado a Chicago en 1987, y cuando los Cachorros firmaron a Dawson, presencié como una ciudad y un jugador se enamoraron", dijo Katz. "Así que cuando terminó el discurso, hablé con él de la temporada de 1981, que fue un gran año para los Expos, y él estuvo muy interesado. Que dia tan especial. Conocí al Presidente Obama. Hablé con Andre de Chicago, de mi libro y de Cooperstown".
Añadió, "Estoy muy consciente cuando mi trabajo se confunde con el beisbol de las maneras más inesperadas".
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
miércoles, 23 de julio de 2014
Preguntas y respuestas con Tom Burgmeier. El caballo del bull pen en los años 80.
David Laurila. 24-01-2013.
Si no fuiste aficionado al beisbol entre 1968 y 1984, probablemente no te sea muy familiar Tom Burgmeier. Aún si conoces el nombre, hay la posibilidad de que ignores que fue uno de los principales relevistas, todo un caballo de batalla, de su época. Más de 17 temporadas en Grandes Ligas, principalmente con los Reales, Mellizos y Medias Rojas, el zurdo apareció en 745 juegos y lanzó 1258.2 innings.
Burgmeier no era para nada incompetente. Participó en el Juego de Estrellas de 1980. Terminó su carrera con balance de 79-55, 102 salvamentos y una efectividad de 2.23. Disponía de un control excelente, caminó sólo 2.7 bateadores por cada nueve innings. Rara vez boleaba más de un bateador por inning, aunque terminó 370 juegos
David Laurila: ¿Cuál es la diferencia entre un relevista de los años 70 y principios de los 80 y otro de la actualidad?
Tom Burgmeier: En mis tiempos, no importaba cuando llegabas al juego, podía ser el tercer inning, quinto o cuando fuera. Lanzabas hasta que te metía en problemas. Ahora todo está programado. Si alguien es relevo largo y el juego pasa del quinto inning, él nunca saldrá a relevar. Tienen un relevista del sexto inning y otro para el séptimo. No tienen uno para el octavo inning, lo llaman set-up. Entonces obviamente tienen al cerrador, quien es otro pitcher de un inning.
Durante toda mi carrera, si venías a lanzar en el quinto inning, los dominabas en el quinto, sexto, séptimo y octavo. Te quedabas ahí a menos que tuvieran un cerrador estrella. Cuando yo estaba con los Medias Rojas, teníamos a Bill Campbell y Bob Stanley y todos eramos confiables para varios innings. Eso es lo que hacíamos. Me molesta cuando veo alguién que viene y tiene un buen repertorio, retira el inning por la vía del ponche, y en el próximo inning hay alguien más en el montículo.
DL: Fuiste cerrador en 1980 y salvaste 24 juegos.
TB: Yo era cerrador por definición. En total, tuve 19 salvados que fueron de más de un inning. Varios fueron de tres innings y hubo un par de cuatro innings. Esos fueron 19 de 24. Hoy, si un tipo consigue 35 o 40 salvados, lo más que podría tener es uno o dos de más de un inning.
Tres veces en mi carrera relevé por ocho innings y una de ellas ocurrió cuando tenía casi cuarenta años. Me mantenía lanzando a esa edad. Estabas en el juego y seguías sacando outs. Nadie decía: "Oh, has hecho 40 lanzamientos, por lo tanto debemos sacarte del juego".
DL: ¿Como dominabas a los bateadores?
TB: Principalmente lanzando strikes y manteniendo baja la pelota. No hay secretos en beisbol. Todo es muy preciso, y aunque eso no significa que se tendrá éxito todos los días, si haces las cosas consistentemente como debes, vas a sacar outs. Manten la pelota baja, no concedas boletos, ten un cambio de velocidad y un lanzamiento quebrado a la mano. Si haces esas cosas, puedes ser exitoso.
Siempre le digo a las personas, fui entrenador por 19 años, que el beisbol es el único deporte donde puedes hacer todo totalmente bien y salir mal. Y vice versa. Puedes hacer un lanzamiento perfecto, bajo y afuera, y el tipo parte su bate, y salé un elevadito detrás del primera base para empujar dos carreras, y pierdes el juego. El próximo día lanzas una en el medio del plato y el tipo batea para dobleplay 6-4-3. Todos te dicen, "Buen lanzamiento".
DL: ¿Como hacía los outs Bill Campbell?
TB: De la misma forma. Era muy agresivo. Tenía una screwball y la lanzaba de lado y en todos los ángulos, pero tambien era muy fuerte mentalmente. Jugamos juntos por tres o cuatro años en Minnesota y otros tres o cuatro en Boston. Eramos algo así como el mismo menú.¿Nos alimentábamos el uno del otro? No, pero Soup y yo hacíamos las cosas que el beisbol te reclama para ser exitoso. Como dije,eso es mantener la pelota baja, tener los lanzamientos quebrados a punto, y ser agresivo lanzando strikes.
Sería tonto para un pitcher pararse en esa pila de tierra y decir, "Caramba, no quiero lanzarle a este tipo nada que pueda batear". El objetivo del juego es lanzar la pelota sobre el plato y hacer que él la batee. No "dejarlo" batear la pelota, sino "hacer" que la batee. Soup era muy bueno en eso.
DL: Mark Clear tuvo dificultades para lanzar strikes, pero tenía un gran repertorio.
TB: Su repertorio no era segundo de nadie. Él sabía que no tenía control, por lo que no trataba de bordar las esquinas. Pero tenía una de las mejores pelotas quebradas de todos los tiempos y lanzaba duro. En los radares de hoy, probablemente estaría cercano al rango de 100. Él estaba por encima de 95.
También era muy agresivo desde el punto de vista mental. Su lema era, "Entra ahí y batea". En realidad era "Entra ahí y trata de batear". Siempre estaba tratando de lanzar strikes, nunca tuvo buen control. Él lo admite.
Su repertorio era tan bueno como el de cualquiera. Cuando se trata de lanzamientos quebrados, los mejore eran Bert Blyleven y Mark Clear. Mark no era solo duro, sino extremadamente filoso. Pregúntale a cualquiera que le haya bateado.
DL: ¿Que te hizo exitosos además de lanzar strikes y mantener la pelota baja?
TB: Mi recta se movía bien, pero lo principal era la mantener la pelota baja y afuera. No me importaba quien bateaba, lanzaba bajo y afuera.
Recuerdo una portada de la revista Life en los años '50. Él aparecía bateando y marcaron todas sus zonas de poder. Eran .450 adentro, tal vez .460 o .500, a medida que te alejabas, y te ibas abajo, el estaba alrededor de .220. Me di cuenta a temprana edad que si Ted Williams, probablemente el mejor bateador que haya vivido, bateaba .220 abajo y afuera, ¿adivinen donde voy a tratar de lanzar? A medida que avanzó mi carrera, fui más capaz de hacer eso.
Yo lanzaba más rectas que curvas, como todos los demás, aunque no lanzaba tan duro como ellos. Recuerdo un juego en Fenway Park, Clear lanzaba y lanzaba. El día siguiente un tipo le dijo a Clear, "Muchacho, estabas lanzando realmente duro anoche". Mark le preguntó que tan duro. El tipo dijo: "Te medimos en 95". Le pregunté, "Que hay de mí. Que tan duro lancé". El dijo, "No lo pude registrar".
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
lunes, 14 de julio de 2014
Un devoto de toda la vida examina la evolución de su juego.
Joe Brescia. 13-07-2014
Paul O'Neill tiene recuerdos de los Juegos de Estrellas de su niñez
Él tenía 8 años en 1971 cuando vino corriendo de jugar beisbol fuera de su casa en Ohio y vio con sorpresa con Reggie Jackson hacía un swing enorme.
"Bateó un jonrón larguísimo ante Dock Elis, que pegó en una torre de iluminación del viejo Tiger Stadium de Detroit", dijo O'Neill de 51 años.
"Tambien recuerdo a Pete Rose arrollando a Ray Fosse", dijo, en referencia al choque en el plato del juego de 1970.
O'Neill, un antíguo jardinero derecho de los Rojos de Cincinnati y los Yanquis de Nueva York y analista de YES, jugó cinco veces en el Juego de Estrellas, y tendrá la oportunidad de referir otras memorias del Juego de Estrellas mientras mire el desafío de 2014 este martes en la noche por Fox.
P: ¿Te gusta que el resultado del Juego de las Estrellas decida la ventaja de jugar primero en casa en la Serie Mundial?
R: Si, pienso que eso le da un incentivo al juego. En el pasado, cuando la Liga Nacional y la Americana no jugaban interligas, era suficiente con demostrar que tu liga era mejor. Me gusta que algo lo estimule. Pero, de todas formas, siempre pensé que era divertido, porque el Juego de Estrellas de MLB era más competitivo que el de los otros deportes.
P: Jugaste antes y después de los juegos interligas. ¿Que prefieres?
R: Me gustan los interligas. Pero aun no estoy seguro de que se deban jugar todos los dias de la temporada. Siempre fueron un pequeño receso divertido. Me gustan mucho los juegos interligas en una ciudad. Ser parte de los Yanquis, siempre fue una gran experiencia jugar contra los Mets.
P: Este es el último Juego de Estrellas para Derek Jeter. ¿Qué te viene a la mente cuando piensas en él como compañero de equipo?
R: Él es un superestrella y el rostro de los Yanquis. La mayoría de los peloteros no van al Juego de Estrellas en su año final, eso dice mucho de él como jugador. Mariano Rivera, Cal Ripken Jr., y Ken Griffey Jr., son otros tres peloteros que me vienen a la mente. Eso habla de lo que ellos significan para el beisbol y lo que sus nombres significan para los aficionados.
P: George Steinbrenner te llamaba el guerrero ¿Te sentías feliz con esa etiqueta?
R: Para el momento, era casi vergonzoso. Pero ahora que miro atrás, era un cumplido. Tengo todo el respeto del mundo por Mr. Steinbrenner. Todos esos campeonatos que logramos, no habrían ocurrido sin él como dueño.
P: Michael O'Neill, tu sobrino, está jugando para el equipo Clase A de los Yanquis en Charleston, S.C. ¿Cual es tu reporte de scout?
R: Él tiene bastante talento, mucha velocidad, es un buen jardinero con un gran brazo. Ha mostrado algo de poder este año. Necesita aprender a leer los lanzamientos quebrados y dirigirlos a la banda contraria. Para ser jugador regular, necesita disminuir los ponches.
P: Estuviste con el equipo ganador en tres juegos perfectos (Tom Browning, David Cone y David Wells) ¿Que clase de presión sentiste en el terreno?
R: Mis pensamientos era, que me lleguen batazos fáciles. Es muy duro cuando tienes que lanzarte de cabeza o agarrar una pelota en medio de las luces.
P: Hace pocos años, hubo rumores de que estabas interesado en dirigir a los Rojos ¿Quieres ser manager?
R: No contaría con eso. No podría estar de vuelta en las ligas menores como en el pasado. Ves a muchas personas interesadas en ser manager. Cualquiera que jugó beisbol probablemente le gustaría ser manager.
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
Y el pitcher bateó un jonrón
Que si los pitchers de la Liga Americana tienen más mérito porque deben enfrentar al bateador designado que tiene mucha más habilidad en el plato que un lanzador, es una afirmación relativa. Los pitchers de la Liga Nacional, de seguro son mejores bateadores que los de la Liga Americana, aunque ahora estos batean en los juegos interligas donde se juega en estadios de la Liga Nacional. Practican, se preparan y aunque no es su prioridad, pueden ganar un juego también con un toque de sacrificio, batear detrás del corredor, una base por bolas, o un jonrón con las bases llenas.
Este domingo 13 de julio de 2014, Buster Posey y Madison Bumgarner despacharon vuelacercas con las bases llenas para liderar a los Gigantes de San Francisco a una victoria 8-4 sobre los Diamondbacks de Arizona en el AT & T Park. Fue la primera vez en la historia de las Grandes Ligas que el pitcher y el cátcher regular de un equipo batean jonrones de bases llenas en el mismo juego.
“Es como tener una alineación de la Liga Americana”, dijo Posey al final del juego.
Bumgarner (10-7), también tuvo una buena actuación desde el montículo, se apuntó la victoria luego de permitir cuatro anotaciones y 10 imparables con 5 ponches en 6.1 episodios.
Pablo Sandoval bateó de 4-3 con una carrera anotada y Bumgarner también bateó un doble, quienes ganaron tres de sus cinco juegos antes del Juego de Estrellas.
Cody Ross aportó un jonrón de dos carreras y Martín Prado bateó tres imparables con una remolcada para Arizona que perdió dos de sus últimos tres.
“Hicimos muchos errores, fuimos incapaces de recuperarnos”, dijo el manager de los DiamondBacks Kirk Gibson.
El abridor de los DiamondBacks, Vidal Nuño (0-1) fue castigado con cuatro carreras y seis imparables, con un boleto en cinco episodios.
Arizona abrió el marcador en el tercero. Nick Ahmed sencilleó a la derecha. Nuño lo llevó a segunda con toque de sacrificio y anotó con imparable de Prado a la izquierda.
Los Gigantes tomaron la delantera luego de sonar jonrones de bases llenas en el quinto y sexto episodios. Bumgarner bateó doble a la izquierda con un out, Hunter Pence recibió pelotazo y Sandoval soltó imparable para llenar las bases. Posey castigó un recta en conteo de 1-0, a las gradas de la izquierda.
Matt Stites vino a relevar por Arizona en el sexto y no le fue mucho mejor. Joaquín Arias sencilleó y avanzó a segunda por error del centerfielder Ender Inciarte. Ehire Adrianza se embasó por error de Ahmed y Brandon Crawford reció boleto para llenar las bases. Bumgarner puso el juego en el congelador, luego de fallar el primer envío la mandó a volar sobre la pared de la izquierda para una ventaja de 8-1.
Aaron Hill abrió el séptimo con imparable y Ross lo trajo al plato con jonrón a la izquierda. Dos bateadores después Ahmed sencilleó y entró en carrera con doble de Nick Evans a la esquina del jardín izquierdo.
Sergio Romo solo necesitó 8 envíos para retirar a los DiamondBacks en el octavo y Santiago Casilla sacó el noveno a paso de conga.
Bumgarner, quien fue reemplazado por su compañero Tim Hudson para el Juego de Estrellas por su apertura dominical, es el segundo lanzador de las Grandes Ligas con dos jonrones de bases llenas en una temporada, el otro fue Tony Cloninger con los Bravos de Atlanta en 1966. Fue la tercera vez que los Gigantes han bateado dos jonrones con las bases llenas en el mismo juego. La primera vez fue el 26 de abril de 1970 en Candlestick Park en una victoria 11-1 sobre Montreal. Willie McCovey y Dick Dietz la sacaron con tres en base. La segunda ocasión fue el 19 de septiembre de 1998 en una victoria 18-4 ante los Dodgers de Los Angeles en 3Com Park at Candlestick Park. Bill Mueller y Jeff Kent los autores de los cuadrangulares con bases llenas.
Alfonso L. Tusa C.
viernes, 11 de julio de 2014
Si los Padres de San Diego quieren un mejor equipo, Kim Ng debería ser su próximo gerente general.
Tim Brown. Yahoo Sports. 07-07-2014.
Kim Ng debería ser el próximo gerente general de los Padres de San Diego no porque el juego nunca haya tenido a una mujer en ese cargo, y no porque el vidrio del techo del juego sea tan viejo que se haya mantenido en su lugar con plomo, y no porque sea tiempo, lo que sea que eso signifique. Ni siquiera es porque Kim Ng merezca una oportunidad, por cierto que pueda ser.
Kim Ng debería ser el próximo gerente general de los Padres porque San Diego merece un mejor equipo de beisbol.
El dueño Ron Fowler y el presidente Mike Dee buscan una nueva dirección, luego de despedir al antiguo gerente a mitad de temporada. La responsabilidad del antiguo gerente general en que los Padres no sean capaces de batear o ganar suficientes juegos es tener menos tiempo para ver a los Padres no batear y perder mientras continúa pagando sus cuentas personales con dinero de los Padres.
Como cualquier trabajo que demande 24 horas diarias, programaciones sin vacaciones y el ridículo público hora a hora, el antíguo trabajo de Josh Byrnes también tiene algunas desventajas. Pero nadie acepta estas responsabilidades forzado con bayonetas (aunque muchos actúan como si fuese así), así que asumamos que son mayoritariamente felices de pasar sus días midiendo el significado de las configuraciones defensivas y los juegos de una carrera. A fin de cuentas, los Padres entrevistarán alrededor de ocho candidatos, todos con cualidades diversas, con la esperanza de que el nuevo gerente general pueda hacer más con un buen sistema de granjas y un siempre competente manager que terminar irremediablemente fuera de carrera en el oeste de la Liga Nacional, lo cual han hecho en cinco de las pasadas seis temporadas y de nuevo en 2014.
¿Y que hay del candidato que una vez fue asistente del gerente general de los Yanquis de Nueva York y tuvo el mismo cargo con los Dodgers de Los Angeles? Esos son dos grandes mercados y si usted considera a los Dodgers bajo Frank McCourt, un mercado pequeño. Y dos, digamos, dueños volátiles. ¿Que hay del candidato que también trabajó en Chicago con los Medias Blancas? ¿Que hay del candidato cuyos años pasados como ejecutivo de MLB han transcurrido a profundidad en la locura del beisbol internacional, que ha viajado por los caminos tortuosos donde están los prospectos, que ha lidiado con la política ahí, que ha hecho dudar a los hombres beligerantes cuyos futuros descansaban en menos interferencia de MLB?
El candidato que ha negociado contratos y cambios, preparado casos de arbitraje, desarrollado un sistema de granjas, supervisado el escauteo profesional y desarrollado métodos de análisis avanzados. El candidato cuya reputación limpia y sólida tiene mucha presencia para los hombres que manejan el juego, los que lo juegan, los que lo evaluan, los que lo analizan y los que lo venden.
¿Que hay de ese candidato? ¿Y que si el candidato fuera Kim Ng?
Las conversaciones de las autoridades del beisbol generalmente con dos puntos en referencia a Ng y sus oportunidades de convertirse en la primera mujer gerente general del beisbol.
Ella esta ridículamente calificada.
Eso, probablemente no ocurrirá.
Tal vez Fowler y Dee son lo suficientemente fuertes y seguros, sin embargo, para contratar a la persona más calificada que desarrolle las operaciones de beisbol para los Padres. Eso no requeriría romper ninguna barrera, o darle una mano a un mundo completo de mujeres jovenes cuyos intereses en el juego deberían incluir oportunidad, o darle la espalda a un sistema que usualmente mide a sus empleados por la amplitud de sus hombros y el peso de sus Louisville Sluggers.
Aunque todo eso sería un subproducto de emplear a la persona más calificada para manejar a los Padres. Eso y un mejor equipo de beisbol.
Hablé con un scout que ha conocido a Ng por muchos años y no tiene nada que ganar si ella se convierte en gerente general. Le pregunté por Ng, y las exigencias del trabajo, gerenciar en las buenas y las malas, ganar hoy y planificar para mañana. Sobre los instintos necesarios. Sobre la crueldad necesaria . Sobre pararse en una sala llena de gente que te subestima.
¿Podría ella hacer eso?, le pregunté.
"No tengo ninguna duda", dijo él. "Deja a un lado el género. ¿Cual es el problema aquí? Pienso que son todas esas personas que piensan 'Ella lo puede hacer. Pero y ¿si me equivoco?'"
Las clasificaciones de escauteo están llenas de antiguos gerentes generales, por supuesto. Muchas personas, hombres, han tratado. Ellos no puideron hacerlo. Es un trabajo difícil y exigente. Se cometen errores a menudo. Algunas veces de cada noche. Tal vez, como deporte, los dueños encuentran mejor ganar y perder con gente, hombres, que lucen y actúan como ellos.
Había un manager de beisbol que odiaba a su jefe y que una vez fue un tipo divertido e interesante pero había sido desgastado por el juego y su política y ya no era divertido o interesante sino enojado e indispuesto para hablar del tema.
Un día le preguntaron si un tipo, en su opinión sería un manager decente. En vez de contestar si y creerlo, o si porque eso es lo que saldría en el periódico y sería impropio decir otra cosa, o no si eso era lo que sentía de verdad, este manager de beisbol respondió con una pregunta. Un par de preguntas, para sondear la percepción de los hombres de posiciones altas, pero en realidad de la gente que los empleaba,
El preguntó ¿Qué hace a un manager bueno? Dígame, dijo él. Dígame, que hace a un manager bueno. ¿Quién es ese hombre? Demandó él. ¡Por qué es contratado?
Me dije, él sabe algo de beisbol. Tambien es cincuentón. Y probablemente es blanco.
Lo cual, ocurrió, que era su descripción precisa.
Lo cual probablemente, explica porque no respondió bien a la respuesta. Y porqué no ha hablado mucho desde entonces. Había sido empleado por un tipo que se parecía mucho a él.. El tipo que lo empleó se parecía mucho al tipo que lo empleó a él. Y todos se parecían mucho a los tipos que empleaban a las personas en el pasado, digamos hace un siglo.
El juego desde entonces se ha hecho más generoso. No generoso: de mente abierta. No de mente abierta: sensible. No sensible: honesto.Un poco más dispuesto a creer, creer de verdad, que alguien distinto a ellos pudiera hacer un mejor trabajo no solo que ellos, sino que cualquier otro.
Ese es el beisbol. Algunas veces lo intenta. Y algunas veces lo creemos y otras veces se entrevista al mismo candidato afro-americano 12 veces porque el comisionado dice que el proceso debe ser justo.
Ng se ha entrevistado previamente para optar al cargo de gerente general en Los Angeles, Seattle, Anaheim, y una vez anterior en San Diego. Cada vez ella regresó a su trabajo, nada deprimida, pendiente del juego porque lo ama y es buena en eso y no porque lleva una bandera para otros. Honestamente, tristemente, hay muy,muy pocos de esos otros.
Pero no estamos aquí por eso. Los Padres no deberían preocuparse de contratar a la primera mujer para hacer un trabajo que ella puede hacer y bien. Ellos deberían preocuparse de contratar a Kim Ng, porque es un trabajo que ella puede hacer y hacerlo bien.
Porque San Diego merece un mejor equipo de beisbol.
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
martes, 8 de julio de 2014
José Altuve y Bob Watson
La noche de este martes 7 de julio de 2014, José Altuve salió a batear ante el derecho de los Rangers de Texas, Miles Mikolas en el Globe Life Park de Arlington, se abría el cuarto episodio. Conectó un rodado al campocorto que en principio fue sentenciado out por el árbitro de primera base Vic Carapazza. El manager Bo Porter salió a reclamar y la sentencia fue cambiada, la repetición mostró que Altuve había llegado primero a la almohadilla. Era el imparable 123 de Altuve en la temporada, así igualaba la marca de Bob Watson de más imparables para un jugador de los Astros de Houston antes del receso del Juego de Estrellas. Watson había despachado 123 imparables en la temporada de 1973.
Las diversas observaciones que han hecho analistas del béisbol de la talla de Peter Gammons apuntan hacia el camarero de Maracay como representante de la nueva imagen del juego que ahora se mueve, en clara demostración cíclica, al ritmo de peloteros como Billy Hamilton, Jacoby Ellsbury, el recientemente llamado por Boston Mookie Betts. Altuve se ha convertido en la viva imagen de ese jugador que se embasa consistentemente, y convierte los boletos y sencillos en dobles a punta de bases robadas. El juego ha dejado de depender exclusivamente de bateadores de poder para decidir los juegos. Bob Watson fue un jugador de primera base, quién sin ser exactamente un bateador de poder acumuló ciertas dosis de cuadrangulares y carreras empujadas que permitían clasificarlo de manera más cercana a ese tipo de bateador con algún poder.
Hasta el 30 de junio de 2014, Altuve tenía una seguidilla de 7 juegos seguidos robando al menos una base. En 4 de ellos, también seguidos, había robado más de una base. El último pelotero en alcanzar esa marca había sido Ray Chapman de los Indios de Cleveland en 1917. Chapman es el único pelotero de MLB, hasta el momento, que murió a consecuencia de una lesión sufrida en el terreno de juego. Ambos son records para los Astros de Houston. Rickey Henderson en 1983, robó al menos una base en 11 juegos seguidos, pero nunca tuvo juegos de multirobos en más de 3 juegos seguidos.
Al 7 de julio Altuve lidera las Grandes Ligas con 124 imparables. Uno de veintiun peloteros con más de 100 imparables. También comanda las Grandes Ligas con 38 juegos multihits. Le sigue Nick Markakis con 35.
Robert (Bob) José Watson nació en Los Angeles, Calif., el 10 de abril de 1946. En su primer juego como profesional (Categoría Clase A) bateó un jonrón de tres carreras. Su posición original era la de catcher, solo jugó 10 encuentros como receptor en Grandes Ligas, sus posiciones regulares fueron jardinero y primera base. Jugó en LVBP por primera vez en la temporada 1967-68 con los Tiburones de La Guaira. Entonces participó en 19 juegos, bateó para .257, 18 imparables en 70 turnos al bate. 6 dobles, 1 jonrón. 10 carreras anotadas, 6 empujadas.
Al 7 de julio de 2014, José Altuve se encuentra entre los mejores segundas base defensivos de las Grandes Ligas. Marcha de séptimo en promedio defensivo con .990. También séptimo en factor rango de alcance con 4.91. Cuarto en innings jugados con 755. Cuarto en errores con 4. En dobleplays marcha cuarto con 58. Es tercero en asistencias con 246. Segundo en outs con 166.
Watson ganó el premio del jugador del mes de mayo en la Liga Nacional en 1972 y 1975. También fue jugador de la semana del 1 de agosto de 1976. En 1975 fue líder de la Liga Nacional en Factor Rango de alcance (10.41). En 1977 fue el primera base con más asistencias (118) de la Liga Nacional. En 1977 (8) y 1978 (6) fue líder en carreras salvadas para un primera base en la Liga Nacional. Jugó en los Juegos de Estrellas de 1973 y 1975. En 1974 se convirtió en el jugador que anotó la carrera millonésima en MLB.
Regresó a LVBP en la temporada 1970-71 con los Cardenales de Lara. En esa ocasión participó en 41 juegos. Bateó para .345, 50 imparables en 145 turnos al bate. 8 dobles, 1 triple, 9 jonrones. 23 carreras anotadas, 31 empujadas.
Al 7 de julio Altuve tiene un promedio de un ponche por cada 14,12 turnos al bate, es uno de los bateadores más difíciles de abanicar en todas Grandes Ligas junto a Victor Martinez (1 ponche por cada 13,13 turnos). “Tiene un control increíble sobre su bate”, dice el gerente general Jeff Luhnow. “Él es capaz de batear fouls para mantenerse en el turno. Ha logrado desarrollar un swing de líneas muy preciso. Y tiene una zona de strike muy pequeña. La razón por la que Altuve cada vez es más valioso no es solo que puede evitar los ponches, sino que ahora es más selectivo con los pitcheos, por lo que está aumentando sus boletos”.
Watson es el primero de dos peloteros, el otro es John Olerud, que ha bateado la escalera en ambas ligas. Lo consiguió por vez primera con el uniforme de los Astros de Houston el 24 de junio de 1977. Ese día en el Astrodomo bateó de 4-4 con una anotada y 5 empujadas. Los Astros vencieron a los Gigantes de San Francisco 6-5. Watson largó el triple en el primer inning, el doble en el tercero, el jonrón en el quinto, todos ante Bob Knepper, el sencillo lo consiguió ante Randy Moffit en el octavo.
La segunda ocasión ocurrió el 15 de septiembre de 1979 con la camiseta de los Medias Rojas de Boston. Ese día en Memorial Stadium, bateó de 5-4 con 2 anotadas y dos empujadas, en la victoria de los patirrojos 10-2 ante los Orioles de Baltimore. Bateó el sencillo en el segundo episodio. El doble en el cuarto, ambos ante Dennis Martínez. En el sexto falló con rodado al campocorto. Largó el triple en el octavo ante Tippy Martínez. Y el jonrón lo despachó ante Don Stanhouse en el noveno.
En el octavo inning del juego de este 7 julio que los Astros ganaron 12-7 a los Rangers, Altuve salió a batear ante el derecho Scott Baker y soltó su imparable 124 hacia el jardín central corto. Así establecía una nueva marca de más imparables para un jugador de los Astros de Houston. Watson lo había logrado en 102 juegos de la temporada de 1973. Altuve lo consiguió en 91 juegos de esta temporada (2014).
Alfonso L. Tusa C.
Los persuasivos poderes curativos de la trivia beisbolera
Stephen D. Boren, M.D. 1991. Baseball Digest.
Cuando yo era residente de cirugía en Tufts New England Medical Center, en Boston, Massachusetts, rápidamente aprendí que podía usar mi conocimiento de trivia beisbolera para ayudar a tratar a mis pacientes. Bob era un paciente de 39 años de fractura cervical, que tenía una parálisis e insensibilidad similares a las que sufrió Roy Campanella luego de su trágico accidente automovilístico de 1958. Le practicaron un incisión quirúrgica en sus glúteos que no estaba cicatrizando apropiadamente, y pasaba días enteros acostado sobre su barriga, pensando en su joven esposa, sus tres hijos, y su herida que no cicatrizaba.. En mi primer día en este servicio de cirugía, pasé por su habitación y el saludo inmediato fue: "¿Como luce mi herida?"
Observé la habitación y noté varios afiches de los Medias Rojas de Boston. Le hice algunos comentarios breves a Bob sobre la memorabilia y me di cuenta de que Bob era todo un aficionado de los Medias Rojas. De pronte le pregunte: "¿Quién hizo el cambio para traer a Jackie Jensen a los Medias Rojas?"
Mientras Bob yace ahí pensando en la pregunta, el residente interno y yo le quitamos la ropa, limpiamos la herida y aplicamos gasa estéril. Como tenía fractura cervical, no podía percibir nuestro trabajo. Tenía la cara hacia adelante y no podía ver lo que hacíamos. Finalmente dijo: "Está bien, ¿quién fue?"
"Tom Umphlett y Mickey McDermott", le repliqué.
"Caramba, tienes razón", respondió Bob.
Empezamos a salir de la habitación. "Esperen", dijo Bob. "¿Como luce la herida?"
"Está mejorando", le respondí.
Más tarde ese día, regresamos para nuestro servicio de cirugía. Bob volvió a preguntar: "¿Como luce la herida?"
Rápidamente le pregunté: ¿Quién era el primera base regular de los Medias Rojas en 1953?"
"Esa es una buena pregunta", dijo Bob. Mientras el cavilaba, de nuevo trabajamos en su herida.
"Harry Agganis", contestó él.
"No, Agganis fue el primera base en 1954". Limpiamos la herida y cambiamos la ropa mientras el seguía pensando.
"Está bien, ¿quién fue?"
"Dick Gernert", le contesté.
"No puedo creer que lo haya olvidado", dijo Bob. "Hey, ¿como luce mi herida?"
"Está mejorando, le contesté.
Este ritual se repitió dos veces al día por dos meses mientras yo le hacía preguntas de trivia para alejar su mente de los problemas físicos. La herida de Bob estaba cicatrizando gradualmente. Su ánimo también estaba mejorando. Un día Bob dijo, "Espero que sepas tanto de medicina como de béisbol".
Luego que salí del servicio de cirugía, me convertí en un médico de emergencias.Recordé el caso de Bob y los buenos resultados que tuve al usar la trivia de béisbol, por lo que seguí usando mis conocimientos beisboleros en varias salas de emergencia donde trabajé.
Un niño de cinco años echó desinfectante PineSol en el guisado de carne de la familia. Tuve que practicarle un lavado al estómago de su madre mientras un pediatra hacia lo propio con el estómago de su hermano. La madre estaba preocupada por el llanto de su hijo pequeño, yo quería distraerla. Le pregunté, ¿Tiene algún hobbie?"
"Soy aficionada a los Indios de Cleveland", fue su respuesta.
Le pregunté, "Nombre los ocho jugadores de posición regulares del equipo de los Indios que ganó el banderín en 1954".
Ella está acostada pensando en Jim Hegan, Vic Wertz, Bobby Avila, George Strickland, Al Rosen, Al Smith y Larry Doby. Como casi todos, ella olvidó a Dave Philley. También le expliqué que Bill Glynn en realidad jugó más juegos en primera que Vic Wertz ese año. Ella me dijo que concentrarse en mis preguntas más que en la condición de su hijo la salvó de "volverme loca".
Cada paciente que tiene una cortada que yo debo suturar, recibe esta pregunta: "¿De que quieres hablar?" No quiero que se preocupen de sus cortadas. Quiero que se relajen tanto como sea posible. Le he hablado a los pacientes de política, arte, futbol americano, baloncesto, automóviles, arqueología, antropología, historia y otros temas. Debo admitir que disfruto más cuando ellos quieren hablar de béisbol. Me doy cuenta de su nivel de conocimiento y de sus intereses. Si un paciente es aficionado de los Cachorros de Chicago, siempre le pregunto, "¿Cuales tres Cachorros batearon jonrón en su primer turno oficial al bate?" Hasta ahora ninguno ha respondido, "Frank Ernaga, Cuno Barragan y Carmelo Martínez". (Nota del editor:Paul Gillespie de los Cachorros tambien bateó un jonrón en su primer turno al bate el 11 de septiembre de 1942).
Un aficionado de los Tigres de Detroit se sorprendió al descubrir que yo sabía que George Vico había bateado un jonrón en su primer turno al bate. "¿Como sabías eso?", me preguntó.
"Te dije que sé de béisbol", fue mi respuesta.
Una vez examinaba a un agradable paciente mayor con demencia. Cuando las personas pierden su memoria olvidan eventos recientes pero retienen memorias pasadas. Por lo tanto él hablaba con fluidez de los Medias Blancas de Chicago de 1920 y sabía que Byrd Lynn era su catcher suplente. ¡Pero no podía decirme su dirección!
He usado trivia beisbolera para dar charlas médicas ante audiencias de público general y médicos. Antes de empezar una charla al capítulo local del American Heart Association, proyecté unas imágenes de barajitas de beisbol. Cuando hablé de varios tipos de enfermedades cardíacas, les mostré barajitas de Tony Conigliaro, Frank Hiller, Hal Smith, Mayo Smith, Joe Sparme, Bill Sarni, Carl Morton y otros peloteros con enfermedades cardíacas. Las barajitas de Smith y Hiller indicaban que se puede regresar al deporte luego de un ataque cardíaco. La barajita de Conigliaro recordaba con tristeza la necesidad de tener una resucitación cardiopulmonar a tiempo luego de un ataque cardíaco. Todas mostraron que personas jovenes y sanas pueden sufrir una enfermedad cardíaca.
He utilizado las mismas imagenes de barajitas para dar charlas a los médicos cuando enseño apoyo avanzado de vida cardíaca. Estas imagenes coloridas e interesantes son una variante bienvenida con respecto a las aburridas imagenes de enseñanza.
Cuando enseño a estudiantes de medicina e internos sobre enfermedades oculares, utilizó mis imágenes de peloteros con problemas de visión. ÑPor lo que ven imagenes de George Sisler, Ryne Duren, Dennis Higgins, Herb Score, Bill Sudakis, Whammy Douglas, y otros peloteros afectados por disturbios visuales.
Tuve a un caballero mayor que seguía viniendo a mi sala de emergencias en ambulancia con múltiples quejas vagas. Nunca le encontré nada anormal. Todas sus pruebas siempre fueron normales. Descubrí que era un viudo solitario a quien le gustaba el béisbol. Me dijo que fue a una prueba con los Cachorros de Chicago a comienzos de los años '30.
Luego de eso lo examinaba rápidamente, y luego hablábamos de Phil Cavaretta, Augie Galan, Bily Herman y Gaby Hartnett. Le traía un café y una rosquilla, y me iba a ver a los pacientes médicamente enfermos. Me paraba de vuelta en su habitación, hablaba un poco de otros jugadores de los Cachorros como Stan Hack , y luego llamé a su hijo. Su hijo, era un oficial de policía, vino inmediatamente y se disculpó profusamente porque "Papá no debería molestarlo todo el tiempo".
Le expliqué que no había problema. Le dije que no pasaba el tiempo con su padre mientras había pacientes realmente enfermos que necesitaban cuidado inmediato, pero sentí que era un hombre agradable y solitario que también necesitaba atención.
Una vez atendí a un niño de diez años que resultó herido en un accidente de tránsito menor. Regresaba de un show de barajitas de béisbol y tenía su album de barajitas con él.
Inmediatamente aprecié el cuidado tesoro. Me hablaba de sus barajitas viejas, barajitas de los '80. A duras penas le entregó el album a su madre para que yo lo examinara y suturara sus heridas. Varios años después yo trabajaba con su madre que era enfermera. No la recordaba para nada. Ella me recordaba. Dijo: "Mi hijo estaba tan relajado y feliz hablando con usted de las barajitas de beisbol. Que se le olvidó el miedo que tenía de que le agarraran puntos. Quiero agradecerle por lo que hizo por él".
Una mañana temprano vi a un hombre mayor con dificultades severas para respirar. Tenía una falla cardíaca. Parte de mi evaluación patrón del paciente es preguntarle siempre que tipo de trabajo hace. A menudo esto me da una idea de que puede estar causando sus problemas médicos. Por ejemplo un paciente con problemas pulmonares podría estar respirando químicos peligrosos en el trabajo. Este paciente me dijo que había manejado un autobus para un hotel local durante los últimos veinte años. "¿Que hacías antes de eso?" le pregunté.
"Era pitcher en las ligas negras", fue su respuesta sorpresiva. Me contó de haberle lanzado a Sam Jethroe en Chicago en el Juego de Estrellas de las ligas negras en 1942 o 1943.. Le pregunté si era derecho o zurdo. Me dijo que era zurdo.
Por lo tanto empecé su hoja de control con "Este antiguo pitcher zurdo de 72 años que jugó en las ligas negras presenta severa insuficiencia respiratoria".
Luego revisé las evaluaciones de mi interno y mi residente para este paciente. Cada cual empezaba así "Este antiguo pitcher zurdo de 72 años que jugó en las ligas negras presenta severa insuficiencia respiratoria". Considerando que estos médicos no tienen el más elemental conocimiento de beisbol, encontré este plagio como una forma sincera de adulación.
Traducción: Alfonso L. Tusa C.
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