martes, 8 de septiembre de 2015

Preguntas y respuestas con Jane Leavy, Parte II.

David Laurila. Baseball Prospectus. 23-11-2010. David Laurila: Los Yanquis firmaron a Mantle en 1949. ¿Cómo fue descubierto? Jane Leavy: Ese es un tema de cierta discusión. El mito es que eso ocurrió en un campo de beisbol en Baster Springs, Kansas cuando un scout, Tom Greenwade, pasaba manejando y vio las luces prendidas tarde una noche. Las luces fueron compradas por un hombre llamado Barney Barnett, quien trabajaba en las minas con Mutt Mantle y tenía un equipo semiprofesional, de muy, muy alta calidad llamado los Whiz Kids. La otra versión es que Greenwade quería ir a ver a un tercera base de nombre Billy Johnson, con quien nunca habló hasta que lo vio pitcheando para la fuerza aérea. Los locales, incluyendo a Cloyd Boyer, el hermano de Clete y Kenny, dice que a Greenwade no le llamaba mucho la atención Mantle, y que fue realmente Johnny Sturm, un manager del sistema de ligas menores, quien vio su potencial pero nunca recibió ningún crédito. Ellos dicen que Sturm tuvo que pasar por encima de Greenwade para hacer que los Yanquis prestarna atención. La familia de Greenwade dice, “No, no, no: él se estaba haciendo el desentendido porque no quería que otras personas supieran de su interés”. Probablemente hay elementos de verdad en todo eso, pero una cosa es segura: Cuando Mantle jugó sus primeros juegos con los Whiz Kids en el verano de 1947 todavía era muy pequeño. Ellos no tenían uniformes lo suficientemente pequeños que le sirvieran a él. Luego de su última hospitalización por osteomielitis, él parecía crecer todas las noches. Greenwade lo vio por primera vez en 1948, le preguntó si quería jugar para los Yanquis de Nueva York y prometió ir a verlo después que se graduara en la secundaria. Bunch Greenwade, el hijo de Tom, dijo que su padre regresaba a verlo constantemente a pesar de la regla que prohibía hablarle a los jugadores de secundaria. Lee McPhail me dijo que él fue y visitó la casa de familia cuando estaban viendo a Mickey. Cuanto de esto es ficción porque ellos no querían ser sorprendidos con alguien menor de edad, o cuanta de la influencia de Sturm estaba ahí…He oído todas las versiones. Pero Greenwade lo vio la noche que se graduó contra un equipo de Coffeyville, Kansas. Mutt y Greenwade hicieron los arreglos para que él recibiera su diploma temprano esa tarde de manos del superintendente de escuela. “Aquí tienes, graduado”. Johnny Lingo, el entrenador de beisbol de Commerce, tuvo que comprarle un par de spikes porque el tuvo que regresar los implementos a la escuela una vez que recibió su diploma. DL: De acuerdo al libro, Mantle obtuvo muy poco dinero por firmar con los Yanquis. JL: El obtuvo nada. Recibió un bono de 1150 $, 400 $ por firmar y el resto el 30 de junio de 1949 si se mantenía con los Yankees de Independece (Class D) en la K-O-M League. Su primer compañero de cuarto, Bob Mallon, me dijo que Mantle estaba asustado de que lo fueran a botar. No fue hasta después que ellos supieron que realmente tenían algo. Él ciertamente no podía jugar en el campocorto, lo cual todos parecían saber; el manager Harry Craft dijo que él no era un prospecto de Grandes Ligas en el shorstop. Aún así, no fue movido a los jardines hasta la primavera de 1951. Casey Stengel lo sacó lejos del shortstop en 1950, pero Craft lo puso de nuevo a jugar en el campocorto en 1951 con el Joplin Class C donde lideró la liga con .383 de promedio de bateo e hizo 55 errores. DL: Mantle se convirtió en compañero de equipo de Joe DiMaggio en 1951 y luego lo reemplazó como jardínero central de los Yanquis en 1952. ¿Cómo fue su relación? JL: Lo único más duro que renunciar a una posición central es desgastarla. Esa no iba a ser una transición fácil para cualquiera de ellos. Jerry Coleman dijo, “¿Cómo te gustaría seguir al padre de tu país?” Tenías a este muchacho quien aparece en el entrenamiento primaveral, y tiene quizás el mejor entrenamiento primaveral que nadie jamás ha tenido, y DiMaggio y todos los demás fue tomado por sorpresa. Stengel quería desesperadamente tener su propia persona moldeada. Quería ser conocido como alguien que mereciera el nombre de “Ol’ Perfesser”. Así como Mutt había tratado a su hijo como un mineral, un recurso natural que explotar, forjar y modelar, Stengel quería producir un gran jugador de la forma como John McGraw produjo a Mel Ott. Stengel estaba listo para que Joe D se fuera. Mantle pensó que iba de regreso, quería regresar, a Triple-A a jugar otro año para Harry Craft. De pronto, él está ahí, empujado a jugar una posición a la cual no está acostumbrado (jardín derecho) en un mundo que tenía que ser tan extraño para él como sería Nueva York para alguien del tercer mundo. Era una situación ruda con posibilidades para malentendidos y distancia. Hay una foto tomada el día inaugural de 1951 que muestra a DiMaggio parado frente a este muchacho en el club house. Los pantalones de Mickey son muy cortos para cubrir sus medias balncas, y DiMaggio está todo brilloso y humedecido, con sus yuntas y su corbata Countess Mara. Mantle tuvo que sentirse pequeño. Tuvo que sentirse intimidado. Al contrario, DiMaggio tuvo que sentirse amenazado. En si columna Opening Day del New York Herald Tribune, Red Smith habló acerca de la llegada de los Medias Rojas y Ted Williams al estadio. El fotógrafo hizo posar a los tres, Mantle, DiMaggio y Williams para una foto. DiMaggio no quiso presentarle a Williams a Mantle. Williams tuvo que presentarse por su cuenta. “Hola, soy Ted Williams”. La mitología es que debido a que DiMaggio lo trató muy pobremente, Mantle resolvió que sería distinto y que siempre sería el opuesto de DiMaggio en el clubhouse. Le daría la bienvenida a los novatos, sería el “mejor tipo”, todo lo contrario de un tipo distante. Pero personas como Tony Kubek y Gene Michael, a quienes respeto mucho, dicen, y les creo, que Mickey hubiese sido de esa manera de cualquier modo. Esa era se naturaleza. Él hubiera querido compartir y ser el gran compañero. DL: La pregunta famosa es:” ¿Quién es mejor, Mantle o Mays?” pero ¿era Mantle tan bueno o mejor que DiMaggio? JL: No sé si yo sería la mejor persona para responder eso, pero pienso que tendrías que estar muy presionado para decir que Mantle fue tan bueno como DiMaggio, estadística o defensivamente. Ellos fueron tan endémicos de sus épocas, tan diferentes en la manera como se comportaban, y de donde venían. Pero pienso que lo que distinguíó a Mantle, siempre, fue el sentido de la posibilidad que llevaba a cada turno al bate. Se podía ver algo imposiblemente grande o algo imposiblemente feo. No se sabía. Como dijo el recogebates Justin Dedeaux en aquel juego de exhibición contra USC: “¿Qué hay en ese bate?” Había una dimensión extra de drama conectad a él que era diferente a la producción o la calidad. DL: Mantle bateó algunos de los jonrones más largos en la historia del beisbol, y lo hizo desde ambos lados del plato. ¿Cómo un hombre de su tamaño fue capaz de hacer eso? JL: Esa es una de las cosas que de verdad quería averiguar, por eso fue que tomé todo el material fílmicoque pude y se lo entregué a un distinguido coach de bateo en Atlanta, Preston Peavy. Yo quería que me explicaran como alguien de menos de 1,80 metros y 100 kg, lo cual era más o menos el tamaño de Mays, podía generar tal poder. El tomó la película y produjo un grupo de figuras cinemáticas, móviles y digitales que muestran cada parte del cuerpo de Mantle mientras este se mueve en el espacio. Puedes ir a la página web de Peavy, www.peavynet.com , y verlas. Ellas muestran la diferencia entre él bateando a la derecha y a la zurda, la cual era muy pronunciada a pesar de lo que DiMaggio dijo en el año de novato de Mantle, que sus swings eran iguales a la derecha y a la zurda. Ellas también ayudan a explicar como su swing a la zurda contribuyó a su deterioro físico. Él descargaba tanto peso y fuerza, sobre la frontal pierna derecha, que la dañó. Su swing desde el lado derecho era como un hacha, pero desde el lado izquierdo era como un remolino violento de la pradera. Era una fuerza de la naturaleza, aún así era construido, estudiado y opuesto a su swing derecho, el cual era natural para él. Con todo el que hablé me dijo que el bateaba más duro a la derecha. Y él también bateaba la pelota más a menudo, de manera porcentual, a la derecha. Por supuesto, él bateaba a la zurda dos tercios del tiempo, y hay personas que discutirían que él hubiese sido mejor si hubiera bateado a la derecha en toda su carrera. Nunca lo sabremos, pero es algo interesante a considerar. Una vez en 1963 él decidió batear a la derecha contra Tom Sturdivant porque quería ver si podía batear la pelota fuera del estadio, para completar lo que no hizo a principios de ese año contra Bill Fischer, cuando bateó una contra la fachada del right field. Sturdivant estuvo de acuerdo en tratar de ayudarlo y le dijo lo que le iba a lanzar desafiando a su manager, Eddie Lopat. Mantle envió la pelota hacia los monumentos del center field. Sturdivant, quien era su amigo muy cercano, se rió y dijo, “No me puedes batear”. DL: ¿Qué personificaba el trio de “Willie, Mickey y el Duque” en el contexto social de su época? JL: Cada uno tenía un grupo de apoyo. Una profesora universitaria mía, una psiquiatra llamada Ethel Person, escribió un libro llamado “Feeling Strong”, en el cual ella discute todos esos debates de “¿Quién es mejor?” y la importancia psicológica de ellos en las vidas de los jóvenes. Básicamente, dice ella, la discusión a favor de uno de estos tipos es el equivalente de tratar de ponerte los tacones de tu madre. Se refiere a como vas a lucir como adulto y que clase de adulto querías ser. Duke era, como Carl Erkisne dijo, el perfecto emblema del Brooklyn subestimado. ¿Qué otra cosa tienes que decir que su primer día en las mayores fue igual que el de Jackie Robinson? Él estaba destinado a ser subestimado. En cuanto a Willie, Mantle dijo que era el jugador más grande de cada día que él vió y él jugaba todos los días. Mays se mantuvo saludable. Tuvo longevidad. Y tuvo un sistema de GPS en su sistema nervioso. Don Newcombe me contó una historia de Mays jugando un partido en la Liga Mexicana donde había, crealo o no, una vía férrea de ferrocarril que pasaba por el medio del jardín central. . Batearon una pelota sobre la cabeza de Mays, él corrió a través de la vía férrea, y regresó con la pelota. Mantle nunca reclamó ser el jugador defensivo que fue Mays. Pero dijo, que cuando se sentía bien, sentía que era un buen jugador ofensivo, quizás muy bueno. Willie tenía una especie de libertad, que era opuesta al beisbol aburrido, blanco, de estación en estación que se jugaba antes de Mays y Robinson. Había un elemento de jazz en él. Él tenía un atractivo casi improvisado. Mantle atraía a aquellos que temían la pérdida de la hegemonía blanca en el beisbol. Eso era parte del lema “este es nuestro muchacho”. Todos podían ver el manuscrito en la pared con el gran influjo de talento afroamericano que estaba a punto de transformar el beisbol. Mantle era este muchacho blanco del medio de los Estados Unidos quien podía hacerlo todo. Era un muchacho blanco quien corría como negro. Tenía la clase de poder que nos recordaba que éramos grandes. Nos recordaba lo increíble de los recursos naturales del continente americano. Lo tenía todo. Tenía velocidad, poder, poder desde ambos lados del plato. Y también pienso que él respaldaba el mito de que si eres lo suficientemente bueno en Estados Unidos alguien te descubrirá, la noción de que esto es una meritocracia, y si eres lo suficientemente bueno, alguien te reconocerá. DL: En el libro, usted hace la pregunta: ¿Qué tal si Mantle hubiese sido negro y Mays blanco? JL: Esa fue una pregunta que le hice a muchas personas, y nadie quería contestarla con la excepción de Reginald Martínez Jackson y Monte Irvin. Lo que yo trataba de preguntar era: ¿Cuánto se benefició Mantle de lo que solíamos llamar “escuela de privilegio blanco” en los años ’60? ¿Cuánta de nuestra adhesión a él, y cuanta de nuestra evaluación de él, fue magnificada por el hecho de que era el muchacho blanco, porque los muchachos blancos quieren ver que el muchacho blanco sea el grande? ¿Cuanto explica esto su presencia duradera en la imaginación estadounidense? Monte Irvin dijo que Mantle no habría sido tan adorado y querido si hubiese sido negro. Y Monte Irvin lo quería y adoraba; no habría existido un debate sobre quien era el mejor. Willie McCovey dijo, y Monte estuvo de acuerdo, que si sus razas hubiesen sido intercambiadas no hubiera existido tanta voluntad para cubrir algunos de los eventos fuera del terreno. En la parte III, Leavy habla de porqué Mantle se quedó corto en la carrera de jonrones de 1961, como su vida fue similar a la de Babe Ruth, y más. Traducción: Alfonso L. Tusa C.

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